El Ciclismo y la Mujer

El Ciclismo y la Mujer
El Ciclismo y la Mujer

Recientemente encontré este ejemplar de 1967 en una librería de Barcelona en la sección de "Viajes":

Me llamó la atención el artículo 171 de la normativa sobre la práctica del ciclismo por entonces vigente que encontré en la página 213:




"Todas las carreras para mujeres están prohibidas, bajo pena de multa o de suspensión, exceptuándose cuando se trata de festivales o pruebas de carácter social."

Durante los años 60, el ciclismo profesional en carretera en el estado disfrutaba de un gran éxito popular. Fue la época de los maillots de vencedor de la clasificación de la montaña en el Tour de Francia de Julio Jiménez y Federico Martín Bahamontes, y también de la lucha entre Luis Ocaña y Eddy Merckx por la victoria de la ronda francesa hacia finales de la década. El libro "Ciclismo Deportivo. Carretera y pista", del entrenador Gaston Zitter (Editorial Sintes, 1961) fue una referencia que tuvo varias ediciones y que daba consejos para la preparación física, colocación sobre la bicicleta y estrategia y comportamiento de las carreras. También incluía el reglamento entonces vigente de la Unión Velocipédica Española (U.V.E), creada en 1895 y antecesora de la actual Real Federación Española de Ciclismo.

En la edición que encontré de 1967, publicada en pleno franquismo, se incluye el reglamento de la U.V.E. según el cual las carreras de mujeres estaban prohibidas, tanto en categoría profesional como amateur. En cambio, sí que existía una "licencia para pruebas sociales" (artículo 22 bis) que seguramente era la única a la que podían tener acceso las féminas. No queda claro en la normativa. La situación en el resto del mundo occidental era algo distinta, aunque no demasiado alentadora, debido en parte a la tradición del propio deporte que en general relegaba a la mujer a la práctica meramente recreativa. La excepción era el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Ruta, que dede el año 1954 incluía en su programa la carrera de mujeres. No fue hasta los años 90 que las féminas no tuvieron categoría profesional, es decir, que podían cobrar un salario como cualquier otro deportista en esa condición.

Una de las primeras carreras femeninas del estado español fue la Emakumeen Eusal Bira, que empezó en 1988 como competición amateur. En 2004 pasó a ser profesional.

Fue el año en el que la ciclista vasca Joane Somarriba consiguió el triunfo completando así un palmarés hasta entonces inédito en el deporte femenino. Somarriba ganó 3 veces el Tour de Francia (2000, 2001 y 2003), subió hasta el primer escalón 2 veces en el Giro d'Italia (1999 y 2000) y ganó la medalla de oro en contrarreloj en los mundiales de 2003. Sin duda, las victorias de la ciclista ayudaron a que este deporte saliera de su anonimato. Un buen ejemplo lo encontramos en la hemeroteca del Mundo Deportivo - digitalizada desde 1906 - que da fe de cómo la ciclista llenó alguans páginas de la prensa deportiva. Por ejemplo:

http://hemeroteca.mundodeportivo.com/previewPdf.html?id=541497

Una década más tarde, desgraciadamente la situación de las chicas ha empeorado hasta el punto que en los pasados Juegos Olímpicos de Londres 2012, España no tuvo representación en las carreras de ruta. Este post de El blog de Joan Seguidor da algunas claves para entender esta paupérrima condición.












Escrito el  27 Feb 2019 11:17  -  Enlace permanente

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